Así somos los barrios ignorados andaluces

¿Cuáles son los rasgos comunes a todos los barrios ignorados de Andalucía? Aquí están las respuestas.

  1. Somos Barrios Ignorados
  2. Barrios Ignorados a pesar de las sumas invertidas
  3. Lo peor que nos podía pasar: el deterioro de la persona
  4. La crisis económica empeora aún más las cosas
  5. Resumimos en un listado nuestros problemas
  6. Resumamos el mismo resumen
  7. Algunas conclusiones

1. Somos barrios ignorados

Comprobamos que en todas las grandes ciudades de Andalucía, existen barrios que nosotros hemos llamado “Ignorados”. Ignorados porque padecen situación de exclusión y marginación continua, sin que se vislumbre el fin de ese padecimiento; sin que nadie se estremezca ante tantas víctimas, ante tantos niños inocentes, condenados, antes de nacer, a convertirse en “carne de cañón”; es decir en personas excluidas. Se nos ha convertido en una prisión sin muros, en la cual, cada uno intenta sobrevivir; sin otra aspiración.

2. Barrios Ignorados a pesar de las sumas invertidas

A esta situación “hemos llegado, después de muchos años, durante los cuales se han gastado mucho dinero (siempre menos que en el centro de las ciudades) en programas de transformación social, educativos, de atención primaria, de formación para el empleo; programas culturales, juveniles, para la promoción de la mujer etc. Unos gastos que, a la vuelta del tiempo, no han resultado eficaces. Dichos gastos, según nuestra percepción, no nos han hecho ir a mejor, sino al contrario.

3. Lo peor que nos podía pasar: el deterioro de la persona

Este deterioro de la persona, de su autoestima, de su dignidad, de su moralidad, ha ido de la mano del desempleo, de la economía sumergida y de la droga, de la desestructuración familiar, de la desidia y dejadez de los vecinos, del incivismo, de la dejación de las autoridades e instituciones, del absentismo, abandono y fracaso escolar.
Pobreza y exclusión han dado lugar a una zona marginal, donde todo se convierte en marginal: lo urbano, lo social, la educación, la salud, la seguridad, la convivencia, la seguridad.

4. La crisis económica empeora aún más las cosas

Los efectos de la crisis han venido a agudizar la situación con mayores tasas de desempleo. De nuevo la cuerda se ha roto por el sitio más flojo. Aquí no hay sujetos humanos capaces de competir en el mercado de trabajo. Aquí nadie va a trabajar 35 años seguidos cotizando. Así pues, no habrá pensiones, salvo las no contributivas. Hasta para las mujeres se ha puesto difícil encontrar casas para “echar horas”.

5. Resumimos en un listado nuestros problemas

Los problemas de pobreza, exclusión y marginación que viven nuestros barrios, han conducido a patologías personales, familiares y comunitarias muy difíciles de recuperar.
El deterioro urbano, de viviendas, de espacios públicos, y el déficit de infraestructuras se repite en todos estos lugares.

La desconexión con el resto de la ciudadanía, buscada y permitida a través; de un transporte urbano deficiente, de un trazado de vías de comunicación que nos aísla, y de la ausencia de espacios de encuentro.
La imagen que repetidamente se proyecta en los medios de comunicación, crea la única información con la que cuenta el resto de la sociedad; provocando un daño injustificado y ahonda en nuestro aislamiento. (Y lo peor de todo, es que muchos de nosotros aceptan la acusación; tomando la parte por el todo).
El problema social y humano en torno a lo laboral, la salud, la educación (con la escandalosa persistencia del absentismo, abandono y fracaso escolar, con índice difícil de evaluar por la falta de transparencia y camuflaje de los datos).

Incumplimiento de las normas municipales de todo tipo: medioambientales, urbanísticas, de tráfico, de uso de vía pública. Una “estrategia“ de permisividad policial que pone de relieve el problema de la inseguridad en un pequeño perímetro.

Debilidad del tejido asociativo. Escasos líderes vecinales, que se dividen: entre aquellos que trabajan sin medios y aquellos otros grupos que cuentan con el apoyo de instancias gubernativas dominadas por grupos políticos a los que sirven de cadena de transmisión por convencimiento o por temor a perder subvenciones.

Lo curioso es que en muchos casos, las administraciones han venido elaborado junto con las organizaciones de los barrios; diagnósticos que señalan la gravedad de los hechos. Las administraciones saben tan bien como nosotros lo que pasa. En esto coincidimos. Donde no coincidimos, es en las respuestas prácticas, que no van a la raíz del problema; o sea, a la recuperación de las personas. Son respuestas no integrales, por más que se use la palabra integral.

6. Resumamos el mismo resumen

Podemos resumir que en nuestros barrios, se han producido cuatro fracturas, cuatro rupturas, cuatro rotos, cuatro desgarros:

Fractura familiar: familia desestructurada, problemática, como un cuerpo sin huesos que lo sostenga; como una casa sin pilares ni fundamentos que la sostengan.

Fractura social: Barrio problemático, lleno de gente problemática, de pobreza, drogas, delincuencia, impunidad, calles y viviendas en mal estado…

Fractura personal: la persona carece de sentido, motivación y habilidades sociales; de capacidad de trabajo: ¡No saben!

Fractura educativa: el colegio aburre y no aporta nada que motive ni para hoy ni para el futuro.

7. Algunas conclusiones

Percibimos que un problema lleva a otro, y nunca sabemos qué es primero; “el huevo o la gallina”. El caso es, que hay un cúmulo de problemas en torno a una misma persona, una misma familia, una misma calle, un mismo barrio. No existe un problema aislado, por ejemplo el absentismo escolar. Existe una familia que por muchos motivos también, termina en absentismo, abandono o fracaso escolar.

Tampoco los niños están como están, porque sus padres sean malos, incívicos etc.… Es que están desestructurados por muchos problemas que confluyen.

Por tanto, no busquemos culpables en un solo campo. Es mejor hablar de responsabilidades. Responsabilidad de los políticos, responsabilidad de los agentes sociales y responsabilidad de los vecinos. Mientras no hagamos nuestras, esas distintas responsabilidades, enfocaremos mal el problema y daremos o aceptaremos respuestas inadecuadas.
Vemos necesario apremiar la coordinación de las distintas administraciones a la hora de acometer estos problemas. Del mismo modo, exigir sobre aquellas leyes incumplidas que podrían mejorar nuestros barrios. Es decir que tengamos en cuenta lo que por ley ya nos corresponde. En esta misma dirección instar a que legislen ya, para que no quede en mero deseo, este lema que hemos acuñado: “Que sea delito dejar una familia sin ningún recurso”.

 

Asociación Andaluza de Barrios Ignorados

Calle Músico Juan Díaz de Encina, s/n, Córdoba

CIF: G14932891. Inscrita en el Registro Andaluz de Asociaciones con el número 07659 de la sección primera de Córdoba.